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Leyendo a mis hijos pequeños

 

Eran mis dulces hijos, pequeñas florecillas.

Escuchaban  atentos  el verso de Darío.

Después de muchos años,  obra  la maravilla.

Y recuerdan y añoran, aquel tiempo vivido.

El poema perdura, a pesar de la vida.


A continuación, cito el poema que inspiró mi obra literaria...

“A  MARGARITA DEBAYLE –  RUBÉN DARÍO  (NICARAGUA)

 

Este era un rey que tenía

un palacio de diamantes,

una tienda hecha de día

y un rebaño de elefantes,

un kiosko de malaquita,

un gran manto de tisú,

y una gentil princesita,

tan bonita, Margarita,

tan bonita, como tú...”

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